Personaje


“Borges fue mi guía literario"


Por Natalia Miguelezzi.


Hernán Díaz nació en Buenos Aires en 1973. Su madre era psicoanalista y su padre, un cineasta involucrado en la política trotskista. Tenía 2 años cuando su familia huyó a Estocolmo, Suecia, donde pasó su infancia. Su casa estaba repleta de libros, por lo que comenzó a leer y escribir cuentos desde muy chiquito. En la adolescencia, la licenciatura en Letras se tornó inevitable. Estudió en Londres y Nueva York, y en la actualidad reside en Brooklyn. “Acaso la elección del destino, de la lengua inglesa y del oficio formen una suerte de triángulo”, confiesa este crítico, escritor y editor de la Revista Hispánica Moderna de la Universidad de Columbia, finalista de los premios Pulitzer y PEN/Faulkner de Ficción por su novela In the Distance, publicada por la editorial Coffee House Press de Minneapolis.

Claro, simpático y pensativo, se entusiasma al debatir sobre su profesión y cuestiones ajenas a la literatura. “No sé si hay un tema central en mis libros, pero muchos de ellos tienen que ver con personajes un tanto solitarios e inadaptados”, define. Y continúa: “Ser un extranjero influyó en mi vida y en mi obra. Es algo que puede palparse en mis textos. Aunque, después de casi veinte años en Nueva York, siento que este es mi lugar”.

–¿El anclaje te dio más libertad para escribir?
–Nunca había vinculado ambas cosas, pero algo de eso hay. No puede ser una mera coincidencia que haya retomado la escritura no bien me asenté aquí. Por otra parte, no es menor el hecho de que siempre escribí en inglés.

–Las candidaturas a los premios, ¿qué te provocan?
–Por un lado, alegría; por el otro, una gran desorientación.

–¿Cómo son tus días en Brooklyn?
–Tengo la suerte de estar en un barrio que me encanta; por ende, mi vida es bastante barrial. Son días muy plenos, pero no demasiado interesantes para los lectores. 

–¿Cuáles son tus escritores favoritos?
–Charles Dickens, Samuel Beckett, Jorge Luis Borges, George Eliot, Theodor Adorno, P. G. Wodehouse… Pero por más que extienda esta lista, siempre será parcial.

Díaz es el primer escritor argentino en llegar a la instancia cúlmine del Premio Pulitzer. Amén del PEN/Faulkner, In the Distance, su opera prima, participó del galardón literario William Saroyan International. ¿El argumento? Un inmigrante sueco que está solo y sin dinero en California emprende un viaje a través de la frontera desértica de Estados Unidos. En una travesía épica, se topa con naturalistas, criminales, fanáticos religiosos, estafadores, indios y agentes de la ley. Sus aventuras lo convierten en una leyenda. “El protagonista se llama Håkan. Es alguien que está perdido: jamás vio un mapa, no sabe qué año es, no habla la lengua que lo rodea. Pero, paralelamente, es un individuo que tiene una profunda orientación moral”, comenta Díaz.   

–¿Podría categorizarse tu novela dentro del western?
–Sin dudas. El libro está en conversación y en tensión con ese género, aunque no es un western puro. Los tradicionales dependen de una visión del mundo muy estable: los buenos y los malos, mi territorio y tu territorio, los fuertes y los débiles. En In the Distance todo es más confuso: hay una breve turbulencia en esta estabilidad, por lo que el orden es restablecido. Tengamos en cuenta que se desarrolla en un período en el que Estados Unidos no estaba totalmente constituida como nación. Esto genera preguntas acerca del pasado de este país y de los mitos que, a lo largo de los años, elegimos para narrarlo. En todo caso, mi novela hackea el western para decir algo nuevo sobre la historia norteamericana y su literatura. 

–¿Un western actualizado?
–Desde hace por lo menos medio siglo, el western está tratando de refundarse a sí mismo. Está claro que allí hay algo irresuelto para la literatura norteamericana. Es un género que siempre fue marginado por las instituciones: la academia, la crítica, las editoriales. Casi parecería que solo puede ser legítimo si se niega a sí mismo: tal vez por eso, a partir de mediados del siglo XX, aparecen los “anti-western”. El western es comercial; el “anti-western”, prestigioso. Es muy curioso. Pero esta incomodidad del género en cuanto a su canon fue muy productiva para mí.

–¿Cómo ves la inmigración en los Estados Unidos?
–Lamentablemente, todas las naciones se cimentan, en parte, a partir de políticas de exclusión. Me cuesta encontrar un ejemplo de una nación absolutamente inclusiva. Sin ir más lejos, la Argentina tiene una trayectoria oscura en cuanto a este punto. Pero es cierto que en Estados Unidos hay una crueldad programática por parte del Estado respecto a los inmigrantes. ¿Qué clase de monstruo separa a los niños de sus padres?

Tiempo y eternidad
“Entendí que sin tiempo no hay movimiento (ocupación de lugares distintos en momentos distintos); no entendí que tampoco puede haber inmovilidad (ocupación de un mismo lugar en momentos distintos)”, escribió Borges en el prólogo de su obra Historia de la eternidad, allá por 1936. Por esos años, y sobre todo en Latinoamérica, el creador de El Aleph marcaba un quiebre en la literatura con su lenguaje riguroso y su exquisita imaginación. Díaz lo investigó en el estudio que hizo en 2012: Borges, Between History and Eternity.

–¿Por qué te enfocaste en Borges?
–Porque fue mi primer guía literario. De adolescente iba a la Biblioteca Nacional a buscar los libros de los autores que figuraban en sus cuentos y ensayos. Borges fue mi puerta de entrada al canon estadounidense. Mi libro explora su relación con Estados Unidos, que es muy rica y compleja.

–¿Qué podrías destacar de tu trabajo en la Universidad de Columbia y como director del Instituto Hispánico?
–Edito la Revista Hispánica Moderna, una de las publicaciones más antiguas: sale desde 1934. Es bilingüe y los artículos van desde la Edad Media hasta el presente. 

–¿Estás escribiendo ahora?
–Sí, cuentos y ensayos que de a poco están saliendo a la luz. Y le estoy dando forma a una novela.

–Para terminar, Hernán: ¿cuándo te veremos por el país con tu novela traducida al español?
–Por razones obvias, para mí sería importantísimo que eso suceda. No solo porque tengo familiares y amigos que no leen inglés, sino porque me interesa que este libro, que le debe tanto a nuestras tradiciones –empezando por la literatura gauchesca–, pueda ser leído en la Argentina. Estamos en tratativas con diversas editoriales en español. Mientras tanto, se está traduciendo a varios idiomas. De hecho, viajo constantemente a Europa para diferentes presentaciones. Espero que la próxima parada sea mi país. 
Entre líneas
In the Distance está protagonizada por Håkan, un joven con un extraordinario talento como cirujano. “Su primer protector en Estados Unidos es un científico y filósofo que, antes de Darwin, casi descubre la teoría de la evolución. Más tarde, recibe la ayuda de un asistente de un sheriff perverso y corrupto. Pero salvo estas pocas excepciones, Håkan siempre está solo y depende únicamente de su instinto e ingenio”, explica Díaz. El diario Publishers Weekly publicó una crítica que decía: “Llena de suspenso, logra una representación poderosa de la soledad. Una narración de inmigración memorable y una astuta reinvención del western de la vieja escuela”. 


Foto: Gentileza Jason Fulford.

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