Actualidad


Millennial


Por Daniela Calabró.


En algún rincón del país, un docente está subiendo a su iCloud los contenidos con que los alumnos trabajarán durante la semana. En apenas unos segundos, esos niños los descargarán para visualizarlos en sus pantallas. Este auténtico ida y vuelta entre un profesor de la Generación Y (más conocida como millennial) y sus retoños académicos de la Generación T basta como instantánea para olfatear la etapa que se viene. Los expertos en los pormenores de cada grupo etario anticipan un giro casi paradigmático: en el transcurso de la próxima década, los millennials serán quienes manejen el mundo… y lo pondrán de cabeza. Según los datos de la US Bureau of Labor Statistics, el departamento que recopila estadísticas laborales en Estados Unidos, en tan solo dos años, los nacidos entre principios de los ochenta y fines de los noventa representarán el 50% de la fuerza laboral. Y en 2030 esa cifra llegará al 75%. “Los millennials compondrán la fuerza laboral más numerosa hasta el momento. Serán noventa millones de personas que trabajarán en diversos rubros, superando en un 50% a su antecesora, la Generación X”, comenta Juliana Rodríguez, al frente de Talent Strategy de Mercer, consultora internacional especializada en recursos humanos. 

En este escenario renovado, el “monopolio” quedará en manos de una camada que creció al ritmo de la tecnología, que valora los contextos colaborativos, que es escéptica frente a las jerarquías y que persigue un mayor equilibrio entre la vida personal y la profesional. De allí, de su cualidad resolutiva y de su culto a la sustentabilidad, nacerán las trazas del nuevo mapa social. “Los millennials plantean un cambio definitivo en el modo de trabajar, pero, paralelamente, en la mentalidad de la sociedad completa. O sea, en cómo se piensa y en cómo se buscan resultados”, sentencia el mexicano Ignacio Vizcaíno, director de la firma de soluciones tecnológicas CresCloud.

“Compondrán la fuerza laboral más numerosa hasta el momento. Serán noventa millones de personas en diversos rubros”. Juliana Rodríguez

El flamante modelo se avizora firme y sostenido en el tiempo, dado que estamos frente a hombres y mujeres que anhelan timonear el barco a largo plazo: de acuerdo con el estudio Healthy, Wealthy & Work-Wise, realizado en doce países por la firma Mercer, el 71% de estos jóvenes espera seguir trabajando en su vejez. ¿El motivo? Mantener intacta su preciada calidad de vida. No diga que no se lo advertimos: habrá millennials para rato. 
Maestros y médicos milénicos
Hojear los matutinos y las revistas sería suficiente para hacer una rápida radiografía de quienes hoy ostentan aproximadamente entre 18 y 38 años. Mucho se escribió sobre la cuadrilla que trocará el horario de oficina por las tareas remotas, apostando por prácticas como el crowdfunding y el crowdsourcing (mecanismos colaborativos de financiación y trabajo, respectivamente), dando a luz a empresas más creativas, y surfeando una rotación laboral sin antecedentes. Pero poco se reflexionó sobre lo que pasará, por ejemplo, con áreas tan influyentes como la docencia o la salud.

“Veo con optimismo la inserción laboral de esta generación en las escuelas y universidades. Se trata de una enorme oportunidad para potenciar a un alumnado que, hasta ahora, se vinculó con docentes que no podían entenderlos –opina Jorge Fantín, director de la maestría Administración de Negocios y Aplicaciones Tecnológicas en la Empresa, en la Universidad Siglo 21–. Si consideramos que el proceso de aprendizaje es mejor cuanto menor es la brecha cultural y generacional entre quienes participan de él, un docente criado en un entorno digital funcionará muy bien frente a alumnos post millennials”.

En cuanto a su futuro perfil como educadores, Gonzalo Rossi, CEO de la consultora Whalecom, intuye que los maestros de esta época serán mucho menos dogmáticos: “Como nativos digitales, asimilaron desde muy pequeños no creer ni escuchar una sola campana. Y, en  muchos casos, la fórmula de aprender del siglo XX les terminó resultando incómoda. Por eso, serán más facilitadores que docentes, incentivando al alumnado a discernir entre toda la información disponible, y alentando la discusión y la interpretación. Y tendrán una gran aliada: las neurociencias”. 

Desde el Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías (PENT) de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), ponen el foco en el original esquema de enseñanza que asumirán los millennials. “Trasladarán sus aprendizajes empíricos a través de materiales hipermediales, con narrativas transmedia, intercambio por redes y estrategias de trabajo colaborativo”, dice Fabio Tarasow, uno de los coordinadores del PENT. Para ser efectivas, estas mecánicas requerirán una capacitación exhaustiva, que incluye experiencias inmersivas y el uso de la gamificación.

“Los millennials plantean un cambio definitivo en el modo de trabajar y en la mentalidad de la sociedad completa”. Ignacio Vizcaíno

Estudios recientes arrojaron que la tecnología interviene en un 75% en el quehacer docente. “Esto nos conduce a reconfigurar los formatos tradicionales para complementarlos con otros y fomentar habilidades como los ‘multirroles’, el networking, el pensamiento crítico y el espíritu emprendedor”, afirma Rodríguez, desde Mercer. 

Si hablamos de modernización, la salud también se verá atravesada por avances irrefrenables como el de la robótica y el de los dispositivos tech. “En los últimos veinte años, la tecnología aplicada a la medicina tuvo un desarrollo muy acelerado. En la actualidad, se están viendo los frutos porque los millennials se sienten a gusto con estas herramientas, mientras que a los profesionales de generaciones anteriores les cuesta más adoptarlas y eligen basarse en sus conocimientos previos”, explica Vizcaíno, desde CresCloud. Rodríguez concuerda con el mexicano y destaca la importancia de que el matrimonio entre la digitalización científica y quienes la comandan marche sobre ruedas: “La inteligencia artificial y la robótica están moldeando los empleos del mañana, pero solo las personas pueden lograr hacer valer esa inversión en tecnología y tornarla en algo positivo”.
¿Poderosos o colaborativos?
Un día cualquiera, que puede estar doblando la esquina, una banda presidencial recaerá en los hombros de un integrante de la Generación Y. Así como la investidura de un juez, la banca de un legislador o la cartera de gestión de un ministerio. Será entonces cuando un estilo de liderazgo particular, que mira de reojo a la verticalidad y a la concentración de poder, tome las riendas. “Mientras que el siglo XX estuvo signado por el éxito de los líderes carismáticos e individualistas, que solían atribuirse a sí mismos los sucesos de sus naciones o empresas, los referentes del siglo XXI se apoyan en la cooperación, el libre intercambio del conocimiento y las soluciones colaborativas”, dice Fantín desde la Universidad Siglo 21. Y continúa: “Palabras tales como sustentabilidad, libertad y felicidad tienen más significado para ellos que otras, como acumulación, control y riqueza”.

La impronta del universo digital meterá la cola en este ámbito, aunque no hace falta viajar al futuro para empezar a comprender su alcance. Así lo evalúa Christian Milillo, coordinador de desarrollos tecnológicos del PENT: “Los millennials ya están ejerciendo puestos de poder, tanto en el sector público como en el privado. En ambos casos, es notoria la relevancia de la comunicación a través de la Web. Muchas de estas figuras construyeron su popularidad en las redes sociales, un terreno donde se impone la lógica de la imagen y el debate maniqueo. Cabe preguntarse cuánto de esta dinámica afectará la forma de gestionar, legislar y tomar decisiones”.

En ese sentido, Rodríguez señala los desafíos que tendrán quienes moverán los hilos de la humanidad: “El ecosistema que se está gestando requiere de líderes conscientes, con un mindfulness digital y una necesidad intrínseca pero, a la vez, imperativa de experimentación. Deberán hallar las mejores redes para generar ideas sustentables, así como para ser más innovadores y más responsables que sus adversarios políticos”. 

Los especialistas coinciden en que el método de administración de los millennials traerá consigo una distribución más equitativa, tanto en el caso de los recursos naturales como de los económicos. “Las ciudades serán inteligentes, pero fundamentalmente más humanas, con altísima conciencia social. La diversidad y la inclusión se darán espontáneamente y la colaboración se convertirá en un agente de cambio indispensable”, destaca Rodríguez. 

En este aspecto, Rossi sostiene que las acciones solidarias podrían tener una dimensión aún más preponderante: “Si analizamos el promedio de edad de los emprendedores sociales, podremos descubrir que, en su mayoría, son personas jóvenes. La conciencia social se está incrementando exponencialmente, pero no solo desde el lugar de la ayuda, sino desde el diseño de organizaciones con propósitos afines, como las Empresas B: firmas que en su acta fundacional tienen como meta impactar social y ambientalmente, y no solo obtener réditos financieros”. Por su lado, Milillo apunta: “Las redes tienen la capacidad de condensar y amplificar muchas características de nuestra sociedad. Por eso, las campañas benéficas cobran una masividad hasta ahora impensada”. 

Para concluir, Fantín pone un voto de confianza en lo que los millennials imprimirán en el mundo en general, más allá del campo en el que se desempeñen: “Es una generación con una mirada muy diferente. A medida que vayan ocupando las distintas posiciones del entramado social, seremos testigos de una gran transformación en la manera de administrar los recursos del planeta, así como en la forma de relacionarnos con la comunidad y sus necesidades”.


Ilustración de apertura: Freepik.

nueva, todos los domingos con:


El Norte La Capital Nuevo Diario El Día La Gaceta Rio Negro Primera Edición Uno - Mendoza Uno - Entre Ríos Uno - Santa Fe Diario Norte Puntal - Córdoba La Nueva Diario Democracia El Independiente Diario Norte