Belleza


Sin mandatos


Por Carmen Murtagh.


El concepto de belleza está cambiando. La estética ya no se rige por estereotipos de mujeres y hombres perfectos, sino por la idea de sentirse bien con uno mismo. Para muestra, basta elevar los ojos a Hollywood: hace un puñado de semanas, la modelo Kendall Jenner asistió a los Globos de Oro con algunas marcas de acné visibles. El guiño de la más pequeña del clan Kardashian no tuvo que ver con un descuido, sino con la decisión de alinearse en una cruzada que no para de sumar aliados: 
la de lucir la piel al natural, sin avergonzarse por sus defectos. 

En español podríamos referirnos a esta movida como “piel en positivo”, mientras que las redes sociales y los medios del mundo, coqueteando siempre con la lengua anglosajona, hablan de skin positive. Lo cierto es que los primeros indicios los dio Instagram, en donde fotos retocadas con Photo-shop o rostros desnaturalizados por cirugías comenzaron a dar paso a quienes utilizan la plataforma para mostrar que se aman tal cual son. 
Claro que la piel no está sola en su batalla: la nueva tendencia que busca enaltecer el amor propio y combatir el bullying está ligada al body positive, que hace ya un tiempo fomenta la aceptación de las diferentes siluetas y pesos corporales. “Este movimiento, que nos está inundando de un realismo necesario, trata de visibilizar lo que se ha querido tapar por décadas: las verdades del cuerpo y del ser humano, como las estrías, la celulitis, la alopecia, las pecas, la baja estatura, el sobrepeso, las enfermedades o las cicatrices”, introduce en su blog del diario Huffington Post Jennifer Barreto-Leyva, directora de la revista Belleza XL, el primer medio de habla hispana inspirado en las tallas grandes. 

El fenómeno atraviesa tanto a mujeres como a hombres, a jóvenes y a seniors. Todos, cansados de obsesiones, eligen ser felices… no perfectos. “A mis 67 años me di cuenta de que no hay nada que haga a alguien más lindo que sentirse orgulloso de sí mismo. La persona empieza a transformarse en bellísima cuando empieza a ser auténtica. ¿De qué bienestar podemos hablar si tenemos la autoestima caída?”, asegura la exmodelo Tini de Bucourt, directora de Actitud Tini, quien, a través de talleres y conferencias, promueve el empoderamiento femenino.

Defensora de la verdadera belleza, tal como se autodefine, de Bucourt anticipa que aprender a quererse es todo un desafío: “Se trata de una tarea larga que requiere una mirada aguda para con uno mismo, cargada de humor. Es un trabajo que no es cómodo, que no necesita tarjeta de crédito y donde no hay make up. Una de las claves para poner en jaque los mandatos es revisar qué etiquetas seguimos, qué nos enseñaron, qué mirada ajena acatamos. La belleza aparece cuando nos quitamos la máscara. ¡La presencia es algo tan poderoso!”.
Modern aging: preservar el capital natural
Otro viraje que se está dando en el “planeta estética” es el cambio de mirada sobre la vejez. La conocida obsesión por aparentar menos años de los que declara el documento es hoy desplazada por la premisa de sentirse bien a toda edad y capitalizar los años en lugar de mandarlos al banquillo de los acusados. Esto se logra, en gran medida, con la ayuda de productos cosméticos y tratamientos no invasivos que preservan el capital natural de la piel y logran que el proceso de envejecimiento se vaya ralentizando. 

Uno de los secretos es comenzar a cuidarse en la juventud: “En la actualidad, se tiende a los tratamientos a temprana edad, ya que las cremas poseen principios activos inteligentes que causan efectos a largo plazo”, señala la doctora Sofía Bobillo, fundadora y directora del Centro SB Medicina Estética.
A la vez, los tratamientos elegidos son cada vez menos agresivos: “Hoy se trabaja más en la voluminización de las facciones que con cirugías estéticas. Lo importante es cómo se siente cada paciente con el procedimiento elegido”, se suma la profesora y doctora Margarita Larralde, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Alemán. 

En esa línea, en la que no se trata de dejar de cuidarse, sino de cuidarse con más cariño, Tini de Bucourt es clara y contundente: “La mujer casi no puede escuchar la palabra vejez. Para mí es una maravilla. ¡Yo lucho por la vejez! Yo quiero ser una viejita arrugada alucinante, erguida, y que me brillen los ojos por hacer lo que me gusta”.

¿Y?los hombres??Ellos no están exentos de esta corriente. Así lo detalla el doctor Miguel Allevato, profesor titular de Dermatología de la Facultad de Medicina H. A. Barceló y jefe de la división Dermatología del Hospital de Clínicas: “La inquietud por cuidar la piel no es patrimonio exclusivo de la mujer. Hace varios años, decirle a un hombre que se aplicara una crema o una loción específica era extraño, porque le hacía sentir que perdía un poco su virilidad. Por suerte, eso ha ido evolucionando por varios factores: el medio ambiente, las publicaciones y la gran oferta de tratamientos atópicos para hombres. La industria se dio cuenta de que la población masculina estaba insatisfecha;?por eso, hoy tiene una demanda mayor”.

Resultados reales
Las falsas promesas de belleza también son puestas en tela de juicio por el flamante modelo. Cada vez más, las personas que eligen un producto cosmético quieren conocer su trazabilidad, sus componentes y qué efectos, tanto positivos como negativos, tienen en la piel y en la salud. A la vez, se apunta a una mirada más holística del cuerpo, teniendo en cuenta el estrés y prestando atención a aspectos como la alimentación, el ejercicio y las horas de sueño.

“En la actualidad, existen cremas inteligentes. Algunas actúan relajando las arrugas, como las que tienen hexapéptidos; otras, con dimetilaminoetanol, son reafirmantes. Y otras, volumétricas, preservan el tejido graso. Las más solicitadas son las que contienen vitamina C y retinoides”, puntualiza Larralde.

“El ácido hialurónico, conocido como el eterno elíxir de la juventud, sumado a cremas que contengan vitamina C, retinol, péptidos biomiméticos y aceite de camelina, ayudan a evitar cirugías y reducir los procedimientos invasivos. Estas fórmulas hidratan, dan firmeza y luminosidad a la piel, a la vez que previenen las manchas –dice la doctora Bobillo–. Entre los productos biológicos, ecológicos y orgánicos que más se utilizan se destacan el aceite de argán, la manteca de karité, el aceite de rosa mosqueta, el aloe vera, el aceite de coco y el té verde”. 

En materia de tratamientos, la lista  se engrosa temporada a temporada: “Cada vez más, la gente quiere recurrir menos a la cirugía porque hay alternativas que la reemplazan o la postergan. Desde procedimientos como láseres, radiofrecuencia o criorradiofrecuencia, que hacen que la piel se tense, hasta hilos tensores que se aplican en media hora. Pero hay que prestar atención: el secreto está en saber elegir el método más conveniente para cada paciente. No siempre lo rápido es lo mejor”, advierte Allevato. 

La cirujana Guadalupe Cano, de Dermoclinic, profundiza: “Uno de los tratamientos más elegidos es la radiofrecuencia con pulsos magnéticos, que estimula la producción del propio colágeno y está indicada para tratar celulitis, grasa corporal y envejecimiento de la piel. Se puede combinar con otros procedimientos, como la mesoterapia, que aporta nutrientes esenciales que se van perdiendo con el paso de los años. Con esta técnica se logra revitalizar la piel y darle un aspecto vivo y luminoso a las zonas del rostro, el cuello y el escote”.

Los avances se suceden unos a otros, y el futuro también planta bandera en el universo de la estética. Según comenta la doctora Bobillo, hay una revolución detrás de un producto al que llaman “Botox” en crema: se trata de un anestésico local que se extrae de la planta Acmella oleracea y que ofrece resultados similares a los de un tratamiento con toxina botulínica. Además, está en desarrollo la metagenómica, una disciplina que estudia la flora cutánea y que, junto con avances tecnológicos, permitirá producir un chip que contendrá el propio genoma para personalizar aún más los diagnósticos y tratamientos. Otras innovaciones, como las imágenes fotónicas que reconocerán la forma, textura e imperfecciones del rostro, serán parte de caminos inéditos por recorrer. Siempre, y cada vez más, con la proa en uno mismo.

Las celebrities se suman
Em Ford: la bloguera británica, autora de www.mypaleskin.com, empezó a postear en Instagram imágenes a cara lavada y con su rostro lleno de granitos. Luego publicó un video en su canal de YouTube llamado “You look disgusting”, que contiene comentarios que los cibernautas hicieron sobre su imagen. Lleva acumulados más de 27 millones de vistas.

Maye Musk: modelo desde hace cinco décadas, a sus 69 años es embajadora de belleza de la firma Cover Girl. Un ícono vital.

Bella Thorne: la actriz compartió una foto de su piel sin maquillaje asegurando que luchó contra el acné durante mucho tiempo.

Una yapa: en marzo pasado, por primera vez, la icónica revista norteamericana Sports Illustrated celebró el empoderamiento femenino con una sesión de fotos de desnudos sin editar.

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